La inversión bursátil es una disciplina apasionante que constituye un trabajo en sí cuando se quiere hacer de modo profesional. No obstante, son cada día más los pequeños inversores que quieren tomar en mano las riendas de sus inversiones. Nunca ha sido más importante los cursos y las técnicas que enseñan a invertir desde cero, a oler las posibilidades de éxito y también de fracaso.

Existen muchos sistemas que se dicen de recomendación de acciones y mejores oportunidades. Muchos de estos sistemas recomiendan una compra a posteriori, una vez que la posible ganancia ha sido ya ejecutada. Obviamente esta estrategia que podríamos denominar de pagafantas no funciona. Además los profanos en la materia creen que los gurús poseen una fórmula mágica que es capaz de predecir lo imposible. Esto no es así, un algoritmo de inteligencia artificial es algo completamente diferente. Se trata de un conjunto de programas informáticos basados en técnicas matemáticas que detectan patrones temporales, que analizan el efecto de las noticias sobre las cotizaciones, que aprenden de los datos fundamentales de las empresas y que analizan diferentes indicadores de análisis técnico que los “traders” suelen utilizar para tomar decisiones. Indicadores como las medias móviles, los indicadores de volumen y volatilidad, los indicadores de momento, etc, son muy importantes porque ciertos o no, sirven para estructurar el mercado. Los sistemas avanzados también utilizan lo que se denominan técnicas de aprendizaje por refuerzo, que son algoritmos que analizan las predicciones pasadas, analizan los fallos, y son capaces de corregirlas.

Predecir el futuro siempre ha sido un problema que ha interesado a los humanos para poder anticipar las decisiones, empezando por la meteorología y terminando en la predicción de cosechas. Se trata de establecer una brújula con la cual sea más sencillo seguir en la misma dirección o pivotar.  Aunque matemáticamente se ha demostrado que es imposible un fenómeno del que se posee información parcial sin incertidumbre, es muy importante entender que sólo cuando se realiza este ejercicio es posible establecer si una acción en un cierto momento y en un horizonte temporal es caro, barato, o simplemente no interesa tomar posición.

La inversión en bolsa es un terreno donde se puede generar mucho dinero y también perderlo. Por esta misma razón más del 70% de las inversiones las realizan sofisticados algoritmos. En StockFink nuestra visión consiste en proporcionar a los pequeños inversores sistemas de ayuda a la toma de decisiones financieras basados en técnicas avanzadas de inteligencia artificial. Además, creemos que el “feedback” de nuestros usuarios nos hace mejores. Ya lo hemos comprobado. Al fin y al cabo, el consenso, que es la base de la democracia, funciona y a la guerra no se puede ir vestido de rosa.